Debemos destacar 3 etapas en el diagnóstico de estos parasitismos.
Pre-analítica, Analítica y Post-analítica.
Hoy hablaremos sobre las características que debemos tener en cuenta durante la pre-analítica.
Examen parasitológico: lo indicamos en pacientes con sintomatología presuntiva,
asintomáticos con antecedentes epidemiológicos relevantes, también en controles post-tratamiento.
Junto a la solicitud del examen no olvidar incluir: datos filiatorios del paciente, datos clínicos (signos y síntomas, junto al diagnóstico clínico presuntivo), antecedentes personales (viajes al exterior, inmunosupresión), antecedentes familiares, ambientales (características de saneamiento, agua potable), y por último, los tratamientos previos antidiarreicos, antibióticos y antiparasitarios si existiesen.
Para el diagnóstico de las enteroparasitosis tenemos dos grupos de métodos:
DIRECTOS (coproparasitario, coloraciones, mét. de Graham, coproantígenos,
sonda y biopsia duodenal).
INDIRECTOS (anticuerpos séricos en suero, y parasitismos que tienen origen entérico pero se diseminan en otros tejidos (amebiasis invasiva, estrongiloidiasis, fasciolosis, ente otras).
Existen diversas técnicas diagnósticas, pero las de principal interés aquí, son las pertenecientes al examen coproparasitario. Es decir, que lo que vamos a realizar es un estudio directo de heces humanas:
Características de la deposición y posterior muestra:
Le otorgamos al paciente, para colocar la muestra, un recipiente transparente de boca ancha, tapa rosca, y que esté rotulado (fecha de muestra, nombre completo y documento de identidad del paciente).
Hay que intentar preservar lo más posible la muestra, por lo tanto, sugerimos al paciente guardarla en la heladera hasta el día de la entrega en el hospital, laboratorio o clínica. Lo ideal sería una muestra lo más reciente posible. De todas formas, para colaborar con la preservación de la muestra, podemos otorgarle al paciente algún conservante para que lo adjunte en el recipiente (por ejemplo formaldehído).
Importante: 48 a 72 horas antes de la deposición que proporcionará la muestra a analizar, sugerimos régimen alimentario libre de frutas, verduras y grasas. Estos elementos podrían obstaculizar el diagnóstico parasitológico, muchas veces confundiendo al médico y llevándolo a resultados falsos negativos o falsos positivos durante la observación microscópica.
Debe ser una deposición espontánea. Evitar que sea extraída en período menstrual, ni posterior o durante estudios radiológicos con bario.
La muestra: intentar no contaminar las heces con orina (ésta afecta ciertas especies de parásitos).
Si las heces son sólidas: indicar al paciente que extraiga aprox. 50 g (tamaño de una nuez o aceituna).
Si las heces son líquidas: indicar aprox. 10 a 15 mL.
Próximamente hablaremos sobre la etapa analítica haciendo hincapié en el conjunto de técnicas pertenecientes al examen coproparasitario.
Bibliografía:
Mis apuntes de teóricos de Parasitología (Cátedra de Parasitología y Micología, Instituto de Higiene, F.Med, UdelaR)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario